define ("PATHS", "../"); include ( PATHS."includes/defines.php") ?>
Hace una banda atrás, en una casa donde vivían 3 viejas feas, llegó un panfleto por debajo de la puerta. Mirá el tiempo que hace, que el panfleto estaba hecho en Paint…
Entonces, la más vieja de todas, que era madre de las otras dos, va a juntar el panfleto. Las llama a las hijas y les lee el panfleto.
- Chicas, parece que hay joda en el palacio.
- ¿En serio? – dice la más fea de las dos.
- Si, posta, cuchá “Alta joda en el palacio. Antes de las 12 porrón gratis”.
- Uh, copado – dijo la otra.
A todo esto, las dos eran tan feas como creídas. Se hacían las lindas y creían que porque tenían plata estaban buenas.
En eso, estaba Cenicienta, la mina que limpiaba la casa. Era una pibita que zafaba bien, tenía un par de gomas increíbles y como siempre, chismosa como era, estaba escuchando todo atrás de la puerta. Y pensó para adentro, “que bueno estaría ir, pero con ésta pinta de crota no me da bola ni una torta”.
Entonces llegó el día de la joda y los tres bagartos se pusieron pipí cucú.
La hermana mayor, con su mejor voz de concheta, dijo:
- “Seguro que el príncipe me saca a bailar. Si se llega a dar me copeteo todo el ferné y que me haga lo que quiera”.
La madre la llama a Cenicienta y le dice:
- Vos negrita quedate acá, cuidá que no pase nada, que nosotras nos vamos de parranda.
Se rieron las 3 y se fueron para la fiesta.
Cenicienta, se quedó llorando y mal. Estaba re triste la vaga.
En eso, se le aparece una vieja con voz de pucho y le dice:
- Hey.
- ¿Quién habla? – dijo Cenicienta, extrañada.
- Yo.
- Si, pero ¿Quién es yo?.
- Yo, “la” hada madrina.
- Ah, mirá… No creo en eso.
- Bueno, mirá. La cosa es así, ¿Querés ir a la joda?
- Si, posta, pero con esta pinta y esta baranda no creo que entre.
- Peeeeero siiii, va cada uno ahí. Mirá…
En eso, el hada saca una pilcha bastante cheta y le regala un desodorante a bolilla. Cenicienta estaba como loca, no tenía palabras para agradecerle, cuando se da cuenta que no tenía como ir.
- Si hada, una masa, pero queda como a 30 cuadras de acá, y no tengo un cobre para ir.
- Tomá - le dijo, y le dio las llaves del fito que tenía parado en la puerta, - Y ponete estas Topper, se re usan ahora.
- Naa – le gritó Cenicienta, - esto no puede estar pasando, algo malo tiene que haber.
- Bue, como no todo es magia en la vida, si no volvés antes de las 12 cagaste. La pilcha que te di se va a convertir en pañales usados y el desodorante va a largar olor a ojete.
- A bueno - le dijo Cenicienta, que en realidad estaba esperando que le cobre algo, por lo que le pareció bastante bueno el precio.
Y se fue nomás para la joda. Puso el fito en marcha y salió para allá.
Siguió los consejos del hada y lo dejó a 3 cuadras, para que la chetada no vea que llegó en un fito, ¿viste?
Ahí nomás se mandó para el quilombo, y cuando entra las ve a las otras 3. Se le acerca la vieja y le dice:
- ¿A quién me hacés acordar?
- Mmmm.. dejame pensar – le dice. No sabía que decirle, pensó que la habían reconocido y estaba más cagada que un nido.
- ¡Ya sé! - Dijo la hija menor, - ¡Te parecés a J-Lo!.
- Posta – dijo la otra, moviendo la cabeza hacia ambos lados y haciendo un gestito con la boca como si tuviese el 3 de basto.
- Ah, puede ser - dijo ella, y siguió por el pasillo para ver si se encontraba con el príncipe.
En eso le tocan la espalda.
Se da vuelta y, vaya sorpresa, ¡el príncipe!
- Hola – le dice, haciendo cara de Gary.
- Hola, - respondió Cenicienta, con la voz entrecortada - ¿Dónde hay cerveza? – le preguntó.
- Tomá – le dijo el galán, acercándole el vasito de plástico.
- Ay, gracias – dijo ella.
- De nada, - le respondió el príncipe y continuó - ¿Querés bailar?
- Ay, pasa que no se bailar cuarteto – le dijo ella.
- No hay drama, te enseño.
Y así bailaron un par de horas entre risas y manoseadas de orto.
En eso, se da cuenta que en la barra empezaban a cobrar los porrones, y asustada le pregunta la hora al príncipe.
- Doce menos cinco – le dijo – La noche está en pañales, mami.
- Si, ya sé. Pero… ¿Porqué están cobrando los porrones?
- Y, ordenes de mi viejo, para hacer una monedita extra. Fijate como se apuran los ratas para pedir las últimas gratis.
- Si, es verdad, que ratones. – le dijo ella – Ché, me tengo que ir, mañana a la mañana tengo una entrevista de laburo.
- No pará – le dijo él. Pero ya era tarde, Cenicienta salió corriendo, aprovechando los últimos minutos de las Topper.
La siguió desesperado, pero no la alcanzó. Como a las 2 cuadras, Cenicienta seguía corriendo, y se da vuelta y lo ve al príncipe. Asustada pensó “éste me va a ver que ando en el fito del hada y me va a sacar a los tiros”. No lo pensó más y le tiró con una de las Topper de lona que le dio el hada.
El príncipe se agachó a juntarla y la Cenicienta le sacó la ventaja que necesitaba. Aunque le costó arrancar el fito, pudo salir a tiempo sin necesidad de tocar el burro de arranque, que estaba medio jodido.
Al otro día, ve que las tres horribles se ponen a hablar de la fiesta, en voz alta, para gozarla a ella, a quién creyeron que no había podido ir.
- ¿Che, viste las tetas que tenía la mina que bailó con el príncipe? – dijo una de las hermanas.
- Si, mortales, aunque no se, me pareció que la mina esa la conozco de algún lado, más allá que se parezca o no a la Jennifer López como dijiste vos.
En eso, tiran otro panfleto.
- Miren chicas. - dijo la madre - Otro panfleto de la corona. Escuchen bien: “Encontramos la zapatilla de una invitada a la fiesta real. El príncipe está dispuesto a devolverla sólo si la dueña se dispone a vivir con él, aunque sea una rollinga”.
- Aahhh.. Es un divino! – Dijo la mayor.
- ¡YA mamá, YA la llamás a la pedicura y que me lime los juanetes, este vago no se me escapa más!
- Si, a full, y si es necesario llamamos a alguien del palacio y que nos diga que talle es y trucamos un poco las patas.
Cenicienta escuchaba por atrás como siempre. Y se dio cuenta que las Topper del hada eran más grandes que su pié.
También se acordó que el pedacito de algodón que le puso para que le calce bien, se le quedó pegado en la uña del dedo gordo, por la transpiración. Ahí nomás pensó que no tenía posibilidades. Encima, la mayor de las hermanas calzaba 45, que era el mismo talle que el hada.
En eso, la madre llama a un contacto que tenía en el palacio, y le dan el talle. Ahora sí que cagó la guacha.
A la tarde, de sorpresa, cayó el príncipe.
- Buenas, vengo a ver si alguna no perdió una zapatilla por ahí – dijo el príncipe con una cara de pelotudo increíble.
- Yo! – dijo la mayor, desesperada.
En eso aparece Cenicienta. Lo ve y piensa “ojalá se acuerde de mi, que me vea algo parecido, algo al menos” y siguió pensando, mientras lo miraba a los ojos “dale culorroto, hacé memoria, forro”.
El príncipe la mira asombrado y dice:
- Pero que par de…. – y cambiando la mirada, riéndose tímidamente dice – de hermanas… Son muy parecidas ustedes. Bueno, vamos a probar a ver de quién es la zapa - dijo mirándola a la madre, haciéndole la seña de la hembra y falta envido.
- Vení vos también negrita, a ver si no es tuya – le gritó el príncipe moviendo la cara con gestito de siete de espadas.
Le prueba la zapatilla a Cenicienta y ve que no le calza.
- Uff, menos mal – dijo el príncipe, y mirándola a Cenicienta a los ojos, le dice – Imaginate si les caigo a mis viejos con una negra, me matan.
Se rieron los 4 y Cenicienta se fue llorando a su sucucho.
Vaya sorpresa cuando le prueba a la mayor. Le calzó como si la tuviese pegada a la piel.
- Faa, calzó “perfetamente” – dijo el príncipe - ¿Qué maquillaje usás, así le recomiendo a mi vieja? La verdad que estabas más buena la otra noche. Sos un moco colgando de la ventana, hija de puta.
La mina se reía nomás, y le dijo - Promesas son promesas, esa es mi zapa y yo quiero casarme con vos.
- Tenés razón, dijo el príncipe.
Y así fue que se casó con la mayor, fueron los dos más infelices que antes, y Cenicienta, como siempre, siguió remándola de abajo. Se terminó casando con un pibe que trabajaba de stripper, y fueron algo felices pero no tanto.
23 de Junio, 2007 - 9:31 am por: comun
Hola!!!!!!!!!!
Jijijiji, me has hecho divertir, con esta nueva versión, esta novedosa.
Que distinto todo, a lo que me contaba mi mama……
…
Un besote y abrazo de oso.
23 de Junio, 2007 - 3:54 pm por: GuilleLuy
Jua, es un poco más actualizada también, ya que el final no es el mismo.
Pero que es más real seguro.
Saludos
25 de Junio, 2007 - 11:27 am por: Babblo
JAJAJAJ zarpado luy!!! La proxima que sea caperucita!!
25 de Junio, 2007 - 6:58 pm por: GuilleLuy
Joya, ni bien tenga un tiempo le hago. La idea es no acordarme mucho, para que salga así nomás.
Saludos!
Por cierto: Gracias por registrarte como usuario, ya somos tres! ![]()
25 de Junio, 2007 - 7:07 pm por: GuilleLuy
Es más, estoy al pedo ahora haciendo tiempo para acostarme no tan temprano (vengo de pescar), así que es el momento ideal para hacerle.
27 de Junio, 2007 - 3:14 pm por: marcelin
jojo!
Que lindo cuento che! Está producido por Disney éste, no? jaja
El principe junto con las alsadas esas me hace acordar a gentusa con la que iba al colegio.
Recuerdo que en primero del secundario nos juntaron con el “conchetaje” (20 personas) que eran de una primaria privada y nosotros de una pública (26 personas), los profesores ya decian “no, no, separenlos en dos cursos por que va a ver lugar para pasar”, lo chistoso era que en medio del aula dejabamos un espacio como de 2metros jajaja, no queriamos rose con ellos ni ellos con nosotros.
Al final, algunos terminamos haciendo compañeros (NO AMIGOS, aunque yo hice uno) pero hasta hoy a más de uno le tengo ganas de romper la carretilla jejeje…
Lo malo de todo eso, fue que amigos “no chetos”, terminaron siendo unos “re chetos”.
Saludos, Marcelo.
27 de Junio, 2007 - 3:16 pm por: marcelin
No eran chetos solo por ir al privado, eran chetos de verdad… egosentricos, rasistas, se creían mejores, en fín, estupidos…
27 de Junio, 2007 - 5:43 pm por: GuilleLuy
Juaa, te copaste de la bronca!
Yo de la secundaria saco amigos para toda la vida, y en el resto había algunas personas decentes, pero la mayoría es una sarta de idiotas, mezcla de chetos con negro cabeza, date una idea el resultado.
En fin, espero que te haya gustado el cuento, no era la idea que te traiga tan gratos recuerdos, jaja.
Saludos!
Guille
27 de Junio, 2007 - 8:26 pm por: marcelin
Seeeee… me cague de risa. Y en cuanto a los “gratos recuerdo”, no hay drama, ya se manejarlos, creo… je