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27 de Diciembre, 2007

Creer o no creer ¿En qué crees?

La educación en una escuela cristiana es uno de los errores más grandes e imperdonables de la sociedad.

Básicamente, aquellos que fuimos a una escuela católica y luego vimos un párrafo de media página de un libro de historia, contando todas las verdades que la Iglesia calló mientras consumíamos su salvador producto, hoy estamos totalmente desvinculados y decepcionados de esta entidad con grandes fines de lucro.

Les comento a aquellos que no fueron a una de éstas “lava-cerebros” o fábricas de Hitler (no el Hitler líder, como lo ve la Iglesia, sino el títere racista), que para mucho antes del año 1992 se estaba preparando lo que quizá fue la mayor fiesta cristiana en América. Ese año, hacía 500 años de la primera invasión europea al continente hoy llamado América. Nos hacían cantar una canción-burla que decía algo así como “América del Indio, América del canto” y luego seguía diciendo otras pelotudeces que hoy por suerte no recuerdo.
Indios, en América… Supongo que Colón o algún otro hijo de puta encontró Americanos en las Indias. Incluso, algún que otro burro-católico-mal educado-(pero-evangelizado-al-fin), cree que puede seguir insultando a la primitiva raza de este continente con “Amerindios”…

Si al continente lo van a llamar América, entonces, señores con cruz; ellos son los primeros Americanos.

Lo curioso fue que la inmensa fiestita no pretendía disculpar la atroz participación de la Iglesia en lo que ellos llamaron, increíblemente, “La evangelización de América”. .

Simplemente fue una “reafirmación de la fe en Cristo”.

Al parecer, hace 500 años al descendiente de Pedro de turno le pareció muy importante que alguien venga y diga a los aborígenes como vivir en un futuro, y no solo eso, también es motivo de festejo.

Alguien te mata a tu familia, te dice cual es tu cultura de ahora en adelante, te usa de esclavo unos meses que duran varios siglos y encima te dice que Inti es “sólo” un planeta, que Dios es inmaterial y si llegás a insinuar que pensás distinto, utilizan la mejor de las excusas para mandarte a la hoguera. Me hace acordar (pero no más de un 100%) al “trabajo de independización” que llevan a cabo los autodenominados Americanos de nuestro continente en Irak. Incluso, no sólo no piden disculpas, esperan las gracias.
Encima, como para coronar toda la mierda que tienen para tirar, afirman que Dios es justo, y el infeliz cara de osito (Bush), jura que “Dios” le dijo que tiene que hacer eso…

No se me ocurre, ni en lo más mínimo, la idea de pertenecer a una cultura que se creó luego de tanto precedente nefasto.

Por esa misma razón es también que no soy ni seré nunca un buen criollo. Ojalá el destino diga que seré todo lo contrario.

El criollo, históricamente, es el encargado de tomar como propio lo que era de los aborígenes.

El criollo es el que ganó los mejores terrenos en las tantas distribuciones que hubo de estos territorios, y sólo aquellos que ya eran terratenientes pudieron participar de las siguientes distribuciones ejecutadas por el gobierno de turno. Coincidencia no es que no haya apellidos aborígenes en ninguno de los gobiernos del pasado ni del presente nacional.

Gaucho y criollo, aunque parecido para muchos, no es lo mismo. Criollo es el descendiente directo de españoles nacido en América. Ese término se amplió, pero solo para aquellos nacidos en otros países de Europa, no para los hijos de los hijos nacidos en América.

Aquel que era criollo tenía privilegios que no tuvieron aquellos considerados mestizos, “negros” o “indios”. Entre esos privilegios, participaron de la distribución de las tierras como no lo hicieron quienes en un futuro serían los esclavos de las estancias y las tierras de estos criollos.

Entre estos esclavos, surgieron los gauchos, que son descendientes de distintas razas, aborígenes, mulatos, criollos, europeos: fueron y son simplemente los encargados de trabajar en las haciendas.

Esa vestimenta típica que utilizan estos hombres en el campo, no es más que ropa de trabajo.

Digo esto por algunos que desde su cómodo ¿Trabajo? de músicos, insisten con que eso es parte de nuestra cultura, cuando no tiene por qué ser así. De hecho, a los músicos folklóricos, los vestiría de cualquier forma menos de gaucho, a menos que sepan usos y costumbres típicas, no de cada zona del país, si no del hacha y de la pala (cosa que dudo).

Dicho de otro modo, si algún descendiente nuestro fue obrero o mecánico toda su vida, deberíamos tener puesto un mameluco Ombú y enseñarles a nuestros hijos acerca de esta tradición familiar. Y convengamos que puede producir orgullo el modo en el que un familiar se rompió el orto toda su vida para llevar adelante a su familia, pero ese desgaste, incluye a veces la oportunidad de pagarle algún estudio a sus hijos para poder así salir adelante y no llevar esa vida.

Existe el orgullo por el sacrificio, pero no la necesidad de herencia (de hecho, todo lo contrario) .

De todos modos no es sólo vestimenta lo que se impuso, aunque esa imposición haya sido una necesidad más que otra cosa. El gaucho era cristiano, aunque al derivar o convivir también con otras culturas, tenía sus curanderos y otras creencias que existían en el continente desde antaño.

El gaucho profesa su fe mejor que el criollo, no por ser mejor cristiano, si no porque necesita más “esperanza” que “perdón”, ambas palabras muy usadas para el negocio eclesiástico. Suponiendo lo lógico, aquellos que se apropian de lo ajeno y matan por conveniencia o por odio racial, no son personas acostumbradas a pedir las correspondientes disculpas. De hecho, no pueden “temer” a una tribu de aborígenes que no conocen la pólvora; pero si pueden (o al menos deben) temer que cierta ¿Voluntad Divina? se haga valer.

Del mismo modo, tienen una lista larga de libros que avalan su incorrecta utilización de la voluntad Divina sumada a las armas, ya que la misma Iglesia se encargó de realizar el mismo rito de matanzas continuas, que; alabado sea el Señor, es muchísimo más pagano que celebrar algún rito a los Dioses de los habitantes originales de este continente.

Es por eso que si existió el valor de la vida humana en algún cerebro cristiano de esa época, si puede causar algún dolor eliminar a quién es el verdadero dueño de las tierras y de hecho, pelea por seguir siéndolo (en lugar de huir a otro destino como buen europeo o criollo), existe para ello un producto que en los orígenes de la “gran matanza” tenía ya 1492 años: el perdón.

Elemento que sólo se consigue compartiendo nuestros errores con un ¿Señor? que generalmente su preferencia sexual no distingue hombres y mujeres sino edades que van desde los 2 a los 15 años. Con tendencia homosexual también. No critico la homosexualidad ya que no me corresponde jugar a ser alguien superior; critico a quienes lo son y ponen “su alma” en el fuego juzgando a quiénes lo son sin ocultarlo y luego profesan a la vez el amor al prójimo.

¿Cuándo van a dejar de ser tan hipócritas y van a OBLIGAR a que los sacerdotes tengan familia?
Sería bueno que sepan lo que dicen, cuando hablan de familia por ejemplo. Además, si seguimos así van a tener cada vez menos monaguillos, o van a tener que dar toda la misa de parados para que no gotee tanta sangre.

Paralelamente a la revolución industrial, al igual que en el resto del mundo, los gauchos (que eran habitantes de “las provincias” de éste país), emigraron hacia los principales puertos.

El más concurrido de ellos, la cabeza del gran pulpo, Bueno Shaires.

Esta cabeza de pulpo necesitaba nuevas manos para trabajar en lo que desplazaría a la actividad agropecuaria como único escenario laboral del “nuevo continente” (otro término que suena a tomada de pelo).

De hecho, necesitaba que esas manos sepan algo acerca de “trabajar”, algo que en Buenos Aires no hacía falta, ya que eso era lo que hacían los esclavos a la hora del té
Entonces, se genera el gran cordón suburbano, llamado conurbano. Luego; digo con luego décadas o siglos más tarde, ocurre lo mismo en otras ciudades pro-industriales, como Rosario, Córdoba y (en ese entonces) Santa Fe.

”Surge” lo que se llama villa, la cual es poseedora de todos estos derivados de las viejas culturas.
En ella, se ven a diario, reflejado por un periodismo cómplice a los caprichos del gobierno y la Iglesia, las miserias de la sociedad, también cómplice de este hecho. En las villas, se ve el verdadero resultado de la raza mestiza. Una mayoría gaucha, mezcla de mulatos con españoles y otros países europeos, y otra parte, aquella verdadera resaca procreada a lo largo de los años que es y será la lacra de la sociedad europea; aquellos descendientes de quienes justamente no fueron condenados hace 500 años por ser la mano de obra necesaria para llevar a cabo la tan ansiada “evangelización-aniquilación”.

Y no sólo existe esto. Si bien repito, la prensa, el gobierno de turno y la sociedad remarca a diario que es culpa de las villas y sus miserias que vivimos mal y preocupados, los encargados de dictar las leyes y necesidades del pueblo, los titiriteros del gobierno que son en realidad los terratenientes o propietarios de la mayoría del país, son los verdaderos encargados, históricamente de permitir que esto suceda.

No hay otra razón para ello que la continuidad de los hechos. Cuando vinieron a aniquilar a la auténtica raza propietaria, lo hicieron con verdadera cizaña. No se trató de “convidar” leyes que avalen la existencia de un ser superior llamado Dios ni mucho menos relatar la llegada de Jesús para salvarnos: solamente se buscó cambiar de dueño aquello que no les era propio.
Para ello, necesitaban una mano de obra acorde a las circunstancias, la cual actualmente mantiene sus tradiciones intactas (asesinos).
Es una complicidad permanente, es una forma de continuar lo que se empezó. No es casual que el rico siga siendo cada vez más rico y el pobre más pobre.

No es casual tampoco que el delincuente siga siendo más delincuente y el habitante con supuestos derechos, sufra todos los días una nueva violación a sus derechos de trabajador y habitante sin que nada cambie a su favor.

El discurso acerca del gaucho que logró llegar a ser clase media, no fue más que una ilusión de algún tiempo pasado.
Hoy se ve, y claramente, que no existen más de dos clases sociales. Y aquellos que creemos en el trabajo sufrimos las consecuencias de los terratenientes, de los títeres comprados, grandes mercenarios que logran su objetivo de saltar de una clase social a otra a cualquier precio.

Haciendo una salvedad, que fue el asesinato de los “rebeldes” que no quisieron regalar lo que les era propio, vivimos en la misma época.

Así como la invasión de América me recuerda a la de Irak, esto último que digo me recuerda a la década del ´70, donde los verdaderos estandartes y luchadores de una patria digna, fueron eliminados injustamente por ser considerados rebeldes al “proceso de ordenamiento nacional”. Otra complicidad histórica de la Iglesia, al creer y afirmar que estos “rebeldes” eran “comunistas”, ya que buscaban una forma objetiva de sacar adelante a las masas. Eran una competencia desleal a la injusta y estúpida esperanza que históricamente ofrece la Iglesia a aquellos que no fueron convidados o fueron expropiados de los beneficios de las tierras y el salario justo.

¿Quién es la Iglesia para criticar al Comunismo? Es cierto que Rusia fue terrible luego de la 2da guerra mundial, ¿Pero acaso se olvidan quién fue el que ganó realmente esa segunda guerra?
Además, ¿Alguien puede decirme cuánta gente muere de hambre en Cuba?
Comunismo totalmente reducido por un injusto bloqueo (pero a China no lo bloquean, su mano de obra esclava nos conviene como buenos capitalistas) y así y todo mantiene a sus pobres educados y con buenos niveles de salud (seguramente mejor que acá). Por cierto, bloquear a “esos zurditos”, ¿Está bien? ¿El comunismo no tiene “prójimos”?

Y acá no se puede decir lo mismo, el capitalismo te obliga a pensar que el que tiene 1000, hace que 1000 tengan 1 y así, es una rueda que termina donde muere el pobre y come el rico.

Hoy, aquellos que creen que tienen salvado el culo, se quejan de las marchas o los cortes de ruta, cuando en realidad no es más que otra forma moderna de rebelarse ante las diarias violaciones de derechos a la clase baja.
Eso, siglos atrás y de un modo notoriamente más enérgico, se llamaba “ataque en malón”. Éstos “ataques en malón”, no solo fueron eliminados por el peligro de morir en uno de ellos. La razón principal fue evitar que las masas de otros lugares sepan que de la única forma que puede existir la palabra “esperanza”, es recuperando lo que es propio. La esperanza no es un cuento. No es algo que ocurrió hace 2000 años y nos permite pensar en algo mejor dentro de otra vida (una vez muerto y por ser buen cristiano) .

La búsqueda de un mundo mejor, vista como un ataque en malón, debe ser ahora, ya que ese mundo es también para uno mismo. Ese derecho, es el que niegan a diario estos cómplices del viejo régimen cristiano.

Y ojalá me equivoque, pero creo que estamos muy próximos a sufrir ataques en malón como los de esa época. Y digo, ojalá me equivoque, porque mi comodidad y mi apellido se verían afectados: la mayoría absoluta de nosotros somos cómplices aunque sin saberlo de las injusticias ocurridas a lo largo de la historia.

Y volviendo al tema de la esperanza, si volvemos 2000 años atrás, Jesucristo, el actor principal del cristianismo según el Nuevo Testamento, que revela sus dos vidas en la tierra, dio más esperanza (en forma de milagros) que perdón (salvación) .

Sin ir más lejos, “cuenta la leyenda”, perdonó a uno de los criminales crucificados con él, luego muere y resucita. A la vez los evangelios no aclaran si en el episodio con Santo Tomás, donde necesita “ver para creer” (de ahí el origen de la frase) el mismo Santo Tomás es o no perdonado por Jesús. .

Visto así suena peor negar a Cristo que ser un delincuente.

Luego de ello, da la señal más fuerte de esperanza: el ascenso a los cielos.

Si uno lee el Nuevo Testamento, es mucho mayor la cantidad de veces que Jesús da esperanzas de las que perdona. Y más aún si se eliminan los episodios que van desde su condena hasta su crucifixión y muerte.

Ese perdón, es el que se “forzó” durante los dos siguientes milenios, sin ningún interés de demostrar esperanza. Los únicos encargados de trasmitir esperanza, dentro de esta religión, y de forma pacífica, fueron los Jesuitas, misioneros reales de la religión cristiana que profesan el amor al prójimo por sobre todas las cosas. La escena de la película “La Misión”, donde eliminan a todos incluyendo a los jesuitas, no es invento. Y tampoco son esas “muertes cristianas” factor de la casualidad: es una demostración que afirma que durante la “evangelización”, hubo más delincuentes que mercenarios traicioneros, y no como pretende demostrar la religión predominante en sus libros.

Quizás el error más grande que cometió Jesús, o la mentira perfecta de la Iglesia fue afirmar en los evangelios que Pedro sería el encargado de construir y continuar la Iglesia por Jesucristo fundada.

Digo esto porque fue Pedro quién negó tres veces en un día su amistad con Jesús.

Justificación perfecta para que cualquier “Pío-despiadado” niegue del mismo modo que el amor no diferencia colores ni credos.

Creo que no hay razones amigables para creer en Dios.

Dios no es, y el mismo Jesucristo lo confirma, alguien que conlleve a cometer las peores masacres de la historia. Cabe recordar que las peores matanzas de la historia vieron a la Iglesia como protagonista; sin contar el llamado “holocausto” que la vio no como protagonista pero si como cómplice pasivo.

La Santa Trilogía conformada por Dios, su hijo Cristo y el Espíritu Santo, tiene como objetivo trasmitir esperanza. La esperanza de un mundo mejor, seguida por el perdón de los pecados para poder lograr la definitiva salvación de las almas.
Dicho así, sin malinterpretar nada ni derivar significaciones, suena hermoso, ideal.

Entonces… ¿Por qué condenar y asesinar a aquellos que no quieran “salvar su alma”?
¿Cuál es el sentido de eliminar a quienes están “equivocados”? ¿Es realmente peor Santo Tomás que Barrabás? ¿Por qué se lo llama Santo Tomás y no “Tomás el desertor”?
¿Se habrán olvidado el significado de Santidad estos asesinos (pero cristianos)?

Es raro que aunque no parezca, el camino que eligieron es bastante cómodo. Digo “raro que parezca cómodo” simplemente porque aquellos que creemos en la dignidad y el amor antes que en un ser superior, no concebimos la necesidad de matar para obtener algún beneficio.

Esta comodidad, consiste actualmente en dar la esperanza de una vida eterna a aquellos que no tienen nada, y aun sin tomar esta esperanza como hábito en sus vidas, siguen siendo mejor gente que ninguno de los que les leen el evangelio todos los domingos. El miedo a no tener al menos una mejor vida luego de ésta, obliga a las masas a participar de ese rito que lleva tan sólo una hora por semana. Parece una receta mágica.

”Contame lo que hiciste”, “portate bien”, “dejame el diezmo” y “rezá 10 padrenuestros: estás perdonado en el nombre del Padre, del Hijo…”

Según la Iglesia, el cielo, es mucho más accesible para los que van a la Iglesia que para los que son verdaderos cristianos. Y no es necesario ir a la Iglesia o pertenecer a ningún otro culto para llevar consigo el término de ser “verdadero cristiano”. La Iglesia, omite y porque es un negocio rotundo, el décimo primer mandamiento, el cual regaló Jesús, ya que en ese entonces no tenía ningún Papa para que le tape la boca: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
Sumado a “no matarás” y “no robarás”, supongo yo, no hay interpretación más leal de ello que “se buena gente”.

La interpretación de todas las religiones es una forma de creer o querer creer que nuestro paso por la tierra no es tan insignificante.

Del mismo modo que vivimos nos procreamos y luego nos morimos, existe una vida o extensión de vida para eso que llaman “alma”.

La razón por la cual no podemos aceptar que “nos morimos y ya está”, el hecho de creer que existe una continuación de nuestras vidas, es un modo egocéntrico de llevar adelante nuestros actos, muy distinto a la voluntad que pudo haber tenido en sus principios cualquier religión: ser buenas personas y practicantes del amor divino en la tierra.

El común de la gente cree en el cielo porque no puede aceptar que su vida no continúe, no puede admitir que su paso efímero por el mundo es tanto o más que el de una abeja que al menos deposita el polen en las flores, sin necesidad de eliminar aquellas otras especies que “le molestan”.

El hombre es, indiscutiblemente, el que se hizo dueño del planeta Tierra. Y en lugar de hacer de ello una herramienta para un mundo mejor, hace todo lo contrario. La teoría que afirma que el hombre es el ser superior, se ve aplacada ante tanta barbarie: el hombre no puede subsistir sin eliminar a las otras especies; incluso, elimina su propia especie sin importarle en lo más mínimo el hecho de conocer el sufrimiento que ello causa.

Paralelamente y aunque opuestos, resulta “inaceptable” que con tanta evolución de la tecnología y la ciencia, no exista, repito, una continuación de nuestra vida.

Entonces, pensamos en el origen de la tierra, e inventamos un ser superior, negando cualquier concepto o hipótesis científica, ignorando que “nuestra religión” no puede ser menos que una teoría científica, ya que ha sido convidada durante siglos como herencia de los seres humanos.

Si somos sinceros con nosotros mismos, no podemos dejar de pensar que ese Dios que está en el cielo y nos espera no es más que otro invento del hombre. Y no hablo de la fe, es decir, del acto de creer en ese Dios, si no que si Dios no puede ser el Sol, tampoco puede ser la Luna, ¿Por qué entonces creer que es un ser sin forma? ¿Por qué creer que Jesús fue y es su hijo?
¿Por qué creer que Dios es justo si nos encontramos con que sus intercesores en la tierra son tan injustos que no tienen comparación? ¿Por qué todos aquellos que sufrieron históricamente el maltrato y la impostura de esta farsa deben “perdonar”, siendo el perdón algo “puramente cristiano”?

¿Qué pasa si no lo perdonan? ¿En qué cambia, si el que debe perdonar supuestamente es Dios?

Por cierto
Si Dios existe, si es justo, si cree en el amor al igual que su hijo, y sobretodo en el amor al prójimo ¿Por qué creer que siendo cristiano alguien nos va a perdonar, si históricamente han eliminado cuanta causa se les puso en frente, sin perdonar a quienes no se acomodaban en su “teoría salvadora”?

¿Acaso nadie más ve que la Iglesia vive de la desigualdad, que es cómplice de los gobiernos, que no puede alimentar la verdadera esperanza ayudando al prójimo a crecer, lo cual no significa una pilcha y algo para picar, si no mucho más que eso (trabajo-salud-educación)?

Porque lo que hacen es mantener panzas contentas, ampliando y dando nuevas ideas a los candidatos presidenciales, y nada más. (Encima quedan bien, ya que el truquito no importa mientras ayuden).

Ah ¡Y que no se te ocurra profanar la imagen de Dios!

Bah, da lo mismo, porque de hecho no hay imagen, “pero ese es el de verdad”.

El otro, el que tiene forma, el que tenía millones de años en el sistema cuyo nombre le pertenece, y fue objeto de adoración miles de años antes de la aniquilación de América, ese que se encarga de hacer crecer a las flores y da vida a todos los seres, ese que si deja de salir nos morimos de hambre; ese Dios, es pagano

Creo que lo que realmente ofendió a los cristianos, cuando se encontraron con éstas religiones, fue el hecho de ver que no hacía falta inventar algo para tener un Dios.

Les molestó la simpleza, les molestó ver que había gente que se conformaba con algo mucho más sencillo, sin tanta mentira de fondo, que de hecho existía y era lo que les daba y quitaba la vida.

Se dieron cuenta que durante años se inventaron, creyeron y contagiaron un cuento que es tan complejo como incomprensible, en lugar de ver la sencillez y la obviedad: que todo ser viviente necesita agua y sol para vivir, materiales que por el simple hecho de ser inorgánicos, siguen su curso en lugar de dejarse llevar por el egoísmo y la ambición.

9 comentarios sobre “Creer o no creer ¿En qué crees?”

  1. 27 de Diciembre, 2007 - 4:48 pm  por: Babblo


    No estoy de acuerdo en lo que decis: “…y el infeliz cara de osito (Bush),..” no tiene cara de osito.. tiene cara de mono: http://www.anvari.org/fun/World_Trade_Center/Bush_Monkey.html

  2. 27 de Diciembre, 2007 - 4:53 pm  por: GuilleLuy


    Si, la verdad… pasa que hace cara de osito bueno, mientras te cuenta como te coge.
    Gracia por el aporte!

  3. 27 de Diciembre, 2007 - 5:07 pm  por: Babblo


    Ahora hablando seriamente… envidio tu capacidad de ordenar todos estos pensamientos y poder volcarlos “al papel”.. me encataría poder hacerlo desde cero o mejor aun seguir con tus posts.

    Saludos!

  4. 27 de Diciembre, 2007 - 5:13 pm  por: GuilleLuy


    Bueno, muchas gracias por la apreciación, más allá si está bien o no, me di cuenta que me gusta escribir y de paso sacar caca acumulada.
    Saludos y gracias!

  5. 4 de Enero, 2008 - 8:08 am  por: Jago_ff


    … “se buena gente”…

    Hace años que insisto en este consejo… a ver.. no te cojas a la mujer de tu amigo, no mates a nadie, no cagues a tus viejos…. vamos!! carajo es clarisimo!, SE UN BUEN TIPO…(punto), todo el resto del circo armado alrededor no hace mas que disfuminar la idea principal, eso claro, en caso que “exista” un Dios, y si no existe, la puta que se hizo un buen negocio :D :D

  6. 4 de Enero, 2008 - 10:18 am  por: GuilleLuy


    Ja, quedate tranquilo que si existe o no, el negocio es perfecto de todos modos.
    Gracias por el comentario loco!

  7. 31 de Enero, 2008 - 9:13 am  por: jago_ff


    Volvi solo para releer este post, sigo viendo que sigue igual de interesante que la ultima vez que lo lei… pero, me dio ahora el empujon para agregar el link de tu blog al mio, bueno.. no es que sea un premio, pero si no te gusta lo voy a poner igual, porque soy asi nomas de “heavy”, clarito?

  8. 31 de Enero, 2008 - 9:23 am  por: GuilleLuy


    Jaja, ta bien, ponelo nomás tranqui. Gracias por volver, siempre sos bienvenido.
    Saludos y suerte!

  9. 31 de Enero, 2008 - 7:29 pm  por: GuilleLuy


    Por cierto, ahora que veo que me linkeaste me calenté mal y te linkeo yo, y más te vale que no saltés porque le cuento a mi mamá, ¿Ok?.
    Saludosss

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