Este cartel de reclutamiento francés, editado en 1938, hacía un llamamiento a los voluntarios. Por aquellas fechas, en que la amenaza alemana comenzaba a perfilarse, la eficacia de esta iniciativa sólo era relativa.
Desde junio de 1932 hasta 1939 se sucedieron ocho ministros de la Guerra y diecinueve Gobiernos, sin que ninguno llegase a tomar medidas susceptibles de reorganizar el aparato militar francés. Fiel a las ideas de Paul Painlevé, ministro de la Guerra en 1925, el poder mantenía el principio de un Ejército reservista y defensivo, y se fijaba como programa 'llevar a cabo una organización racional de la defensa nacional que sea tan eficaz en tiempo de peligro como inapropiado para operaciones de conquista'.
Musée de la Guerre, Vincennes - Documento de Mathilde Rieussec.