Este cartel británico solicita el ahorro público para equipar a la aviación.
Desde el comienzo de la ofensiva alemana, Gran Bretaña consideró su existencia en función de la eficacia y del número de sus escuadrillas de cazas. A pesar de esto, el 22 de mayo de 1940 adoptó la decisión de enviar sustanciales refuerzos aéreos a Francia para apoyar el plan de contraataque de Weygand, aunque al final no llegara a realizarse.
Musée des deux Guerras Mondiales, París. Documento de Mathilde Rieussec.